miércoles, 10 de agosto de 2011

Oscar Wilde Fantasma Canterville

Oscar Wilde y El fantasma de Canterville

Wilde destaca por su prodigiosa capacidad para abarcar todos los géneros: novela, teatro, cuento, poesía, ensayo, artículo periodístico y epístola. Entre sus novelas, destacan "El Retrato de Dorian Gray" y "El Fantasma de Canterville", que han quedado para la posteridad como obras clásicas, piezas magistrales.
Las obras narrativas del célebre escritor ingles Oscar Wilde, se caracterizan por tener un eje argumental, simple, lineal con algunos retrocesos en el tiempo que sirven para explicar el pasado del fantasma de Canterville, u otras circunstancias de importancia para la evolución de la historia verosímiles y fantásticas.
El esquema de estructura es clásico, introducción, clímax o punto culminante y desenlace.
Con una cantidad de peripecias y de personajes en estos relatos, de gran extensión que se encuentran divididos en capítulos. La maestría de este autor irlandés radica en el manejo extraordinario que tiene del humor, donde la velada ironía, la paradoja o la burla abierta tienen cabida y conjunción, hace que los episodios más dramáticos o terroríficos, como las fechorías del fantasma a los crímenes reales o supuestos, nos hagan esbozar una sonrisa o una carcajada.
El narrador omnisciente de tercera persona del singular comienza a contar la historia a la que va matizando con largas descripciones de espacios, tiempos anímicos de los personajes, sin olvidarse de darles voz en diálogos chispeantes o en breves pero sentidos monólogos. La forma de caracterizar a los personajes varía según la importancia que tenga en el cuento. A veces los retrata completamente pintando todos sus valores y defectos. Otras veces nos relata sus hazañas y nos describe su conducta para que nosotros vayamos descubriendo sus rasgos positivos o negativos.
Utiliza un lenguaje claro, selecto y exquisito y los personajes hacen uso de un vocabulario y de expresiones personales que los distinguen del resto y completan su caracterización.
El agudo pensamiento del autor se manifiesta a través de frases expresivas e inteligentes que inundan los relatos y su gran capacidad crítica se revela en el manejo de la ironía expresada con refinamiento y buen gusto.
Se desarrolla en los ámbitos aristocráticos de la Inglaterra de finales del siglo XIX.
El castillo, el jardín y la comarca de Canterville donde se mueve con naturalidad la familia del ministro norteamericano B. Otis, se llenan de magia, fantasía ante la mera aparición del fantasma, antiguo propietario de esas tierras.
El tema que se plantea es “el amor” acompañado de variantes que lo hace distintivo. El amor que vence a la muerte y se constituye en el secreto de la vida feliz corresponde al Fantasma de Canterville. También se advierte un complejo juego de motivos contrarios que enri quece al texto. El amor acompañado de dolor, el optimismo de pesimismo, la realidad de la fantasía, la verdad de la sencillez y la solidaridad de la indiferencia.
Todos los personajes aspiran alcanzar la felicidad, Simón Canterville “viejo fantasma de Canterville” se constituye en una ficción mística, los demás personajes encarna defectos o cualidades.
La familia Otis, norteamericana, opuesta por supuesto, a la centenaria familia Canterville, inglesa por excelencia. La familia Otis está integrada por el matrimonio, pareja adulta moderna, indiferente del pasado y de la historia del castillo, con una escala de valores y una formación cultural muy distinta. El hijo mayor Washington, un joven desprejuiciado y partidario de lo novedoso, Virginia único personaje más sensible y mejor tratado por el narrador que establece un lazo de unión entre el fantasma y el resto de los seres y los gemelos, que encarnan la burla, la lucha abierta y divertida contra ese ser sobrenatural.

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