martes, 20 de septiembre de 2011

Hong-Kong, paraiso urbano

Hong-Kong, es una ciudad espectacular y cautivadora. Su arquitectura clasica y moderna, desde su propio aeropuerto. Pero no solo su arquitectura; su gente, su comida, sus tiendas y mercados.... todo. No es que no tenga nada que envidiar a ciudades como Nueva York o Tokio, sino que las podrias superar por que ademas de su espectacularidad esta inundado de naturaleza.

1. Light Symphony. A las 20:00 todos los días. Hay que verlo desde
la avenida de las estrellas de Tsim Sha Tsui. 15 minutos en los que
al son de la música los edificios más importantes van haciendo un
juego de luces. Curiosa forma de ir conociendo el skyline de la
ciudad. Lo ideal es coger un ferry a la ida o a la vuelta desde la isla
para seguir disfrutando de las vistas. (Mirar en la página web los
días que la narración es en inglés o se puede incluso oir por el
móvil).

Otra opción es cogerse uno el crucero (Symphony of Lights Harbor
Cruise). Con recorrido de un par de horas en la bahía y unos
140HKD. O también en un barco tradicional chino, 45 minutos, en
el Aqua Luna.

2. El “Peak”. Subir en funicular, que parece que llega a ponerse
vertical, hasta uno de los puntos más altos de la isla. Tanto de día
como, sobre todo, de noche impresiona. Se puede bajar andando e
ir viendo HK a distintas alturas entre la vegetación.

3. Hong Kong Park. Curioso y sorprendente, ya que de la nada,
entre edificios, aparece uno de los pequeños pulmones de la ciudad.
Cascaditas, el aviario, la foto típica con el estanque y las Lippo
Towers, alguna pareja de recién casados de sesión de fotos, el
minizoo... Parada de metro de Admiralty. 1 hora para pasear
tranquilamente.

4. Perderse por Central entre los maxirascacielos, tiendas e ir hacia
el oeste, hacia los orígenes de la ciudad, Sheung Wan, Sai Yin
Pung, pasando por las tiendas de jade, visita de "cinco segundos" al
Man Mo Temple en Hollywood Road y sobre todo ver la diferencia
entre los supermodernos edificios de oficinas y la construcción
"tradicional".

5. Comer dim sum. Irse al restaurante cerca del ayuntamiento
(Lower Block City Hall junto al antiguo Queens Pier) u otro y
descubrir esa comida china tan especial que a mí no me sienta
especialmente bien pero que otros adoran. Platitos y más platitos,
fritos, al vapor, salado y dulce todo mezclado. Si Hong Kong es el
único destino en China también ir a comer "pato laqueado" con sus
tortitas y salsas. Puede ser una buena opción de
cena, por ejemplo en el Peking Garden (Star House 3rd floor, Tsim
Sha Tsui, 2735 8211) tras haber visto la “Ligh Symphony”.
El Aqua se puede incluir en el tour. Restaurante caro, pero un lugar
espectacular para tomarse una copa (o un par ya que a veces hay
consumición mínima de 100HKD) frente al skyline de la isla.

El restaurante Jumbo en Aberdeen es otro de esos sitios típicos.
Restaurante flotante con la decoración tradicional china. Marisco y
varios. Caro de nuevo. Curiosamente la primera cosa que conozco
de Hong Kong, ya que Argoitz hizo un puzzle con él hace mucho
tiempo.
Más sobre comida. El tradicional café con té y leche, todo junto, con
tarta de huevo para empezar el día en versión "local". El Hot Pot.
Los tentempiés en la mitad de la calle para el que se atreva: bolas
de pescado, vísceras de vaca, piel de cerdo, tofu dulce, zumo de
caña, leche de soja... Noodles, arroz, comida rápida en versión
oriental. Y restaurantes de todos los tipos empezando en Soho y
acabando en cualquier parte de la isla.

6. Macao. Aunque no es Hong Kong está tan cerca que merece la
pena cogerse un día para perderse entre sus calles. Ciudad
portuguesa, las Vegas y Asia todo en uno. Coger ferry desde
Central o Kowloon, algo menos de una hora por trayecto. Allí al
menos unas cuantas horas de paseo entre calles color pastel y
catedrales, comer en Fernando's y comprar los dulces de almendra
típicos.

7. Ladies market. Estación de metro de Mongkok. Todas las cosas
que un turista quisiera comprar, empezando por cuadros, pasando
por palillos, hasta copias de todo: bolsos, relojes… El tema consiste
en ver, preguntar y regatear duro. Alrededor las calles donde los
locales van a comprar electrónica, ropa de deporte, etc.



Todos los markets. A ladies market se le pueden añadir varios más
en un tour que incluiría el mercado de los pájaros, flores, peces de
colores, ladies market y acabar en temple street en el mercado
nocturno. Se empieza en la parada de metro de Prince Edward
(mapa y demases) y se va caminando hacia el sur terminando cerca
de Jordan. Acabar cenando marisco en versión china (picante,
frito…) es parte del recorrido. Tiempo indefinido, depende lo que se
quiera curiosear y comprar por el camino. Al menos un par de
horas. Para compras, Hong-Kong es el shopping mall donde los australianos
basicamente van a comprar todo tipo de tecnologias (cámaras, tv, etc....)

8. Hikings. Un montón. De elegir Tai Long Wan o el sur de Lantau,
porque sorprenden. Montañas, verde y mar, contraste de la gran
ciudad. Tanto uno como el otro requieren casi un día completo.
Para Tai Long Wan coger metro a Diamond Hill y desde allí autobús
hasta Saikun o directamente a Wong Shek Pier los domingos.
Desde allí taxi-bote hasta “Chek Keng”. Andar por el camino que
sale desde el muelle en dirección noreste (siempre el camino de la
izquierda, solo hay dos cruces, mapa). 45 minutos - 1 hora de
subida y bajada empinada.Para el sur de Lantau, coger metro hasta Tung Chung y desde allí autobús hasta Tai O. Desde el Sur del pueblo, al otro lado del puente, comienza el hiking que bordea toda la costa suroeste de la
isla hasta terminar en Shek Pik.
Un hiking intermedio. El Dragon's Back en el sur de la isla. Acabar
en Big Wave Bay o Shek'O, las dos playas más decentes en la isla.
Lamma es la versión sencilla de paseo. Una hora y poco de muelle a
muelle. Ver lo brutos que son en Hong Kong con una isla bonita y la
pedazo de fábrica estilo central nuclear de los Simpson que
pusieron junto a la playa. Si se quiere alargar la cosa y visitar
parajes más solitarios hay un recorrido por el sur. Para llegar ferry
desde Central y marisco esperando en los restaurantes de los dos
muelles. Medio día.

Una versión alternativa al Peak es subir a Park View en taxi o bus y
desde allí subir al Jardine's lookout (25 minutos cuesta arriba por
caminito en el monte), con verde y mar y poco más detrás y la gran
ciudad delante. Se puede aprovechar y volver a Park View y coger
el camino asfaltado cuesta abajo y llano que lleva hasta Stanley (3
horas).

9. Buddha Temple. Isla de Lantau (la del aeropuerto). Se necesita
algo más de medio día. Metro hasta Tung Chung (40 minutos desde
Central) y desde allí bus al templo (40 min). Ups, se me olvidaba,
que ahora también se puede llegar por teleférico (Ngong Ping 360),
25 minutos y estupendas vistas que no he visto. Llegar a uno de los
Budas sentados más grandes del mundo, un monasterio curioso
donde comer en el restaurante vegetariano y disfrutar de los
alrededores. Es también el inicio o final de otro de los mejores
hikings, el Sunrise Peak. Junto al “Wisdom Path”, una especie de
Stonehenge pero con troncos de madera y frases budistas (en
chino).

10. Salir de fiesta. Las dos zonas de marcha principales para
occidentales son Lan Kwai Fong y Wan Chai. En LKF el bar
Insomnia, con su entrada con balconcito y sobre todo la parte
interior con bandas de filipinos tocando los últimos "hits", es un
clásico. La Bodega para los que quieran encontrar a la tropa
española/latinoamericana y ritmos de "triunfitos" y salsa. El Volar y
el Dragon-I para ver el mundillo de l@s modelos. El Yumla y el
Gecko donde se puede encontrar (dependiendo de la noche) buena
música house.
Wanchai es zona más "conflictiva", mezcla entre buenos bares de
copas y zonas de prostitución "Asian style". Pereza. Para los más
avezad@s las "ladies nights" (algunas bebidas gratis para las
féminas) los miercoles. El Dusk till Down y el Mes Amis son los más
visitados.
Para el que quiera hacer el tour completo. Empezar en LKF hasta
las 2 y luego taxi a Wanchai, donde la fiesta dura hasta el
amanecer.

11. Perderse por Hong Kong. CauseWay Bay a ver donde los locales
van de compras y restaurantes, visita al pequeño pulmón que es
Victoria Park con sus cientos de filipinas e indonesias los domingos.
Visitar Tsim Sha Tsui, tiendas en Nathan Road, los museos.
Perderse entre lo local en cualquiera de los barrios fuera del centro
y descubrir lo chino y distinto que puede ser el lugar. Ocean Park y Disneyland. El primero es un parque de atracciones
con gran parte de acuario. Disneyland lo mismo que en Paris u
Orlando pero en versión miniatura. Los pongo porque un local
siempre los mencionaría, pero a mí la verdad...
Shenzhen. A una hora de metro y tren se llega a la primera frontera
con la China continental. Zona especial, en la que se puede entrar
con visado gestionado allí mismo (aunque merece la pena hacerlo
por adelantado en alguna de las agencias de viajes en Hong Kong).
La ciudad es la viva imagen del desarrollo chino. Poco más que un
pueblo de pescadores hace treinta años, ciudad de más de 6
millones de habitantes ahora. Nada más pasar la frontera se
encuentra la mayor atracción para los occidentales. Centro
comercial con cientos de tiendas donde regatear durante horas todo
tipo de artículos. CDs, DVDs, ropa de marca falsificada, ropa hecha masaje y spa. Algunas pocas atracciones más. A mí me saca un
poco de mis casillas. El tener que regatear todo, los vendedores que
no te dejan tranquilo, todo el mundo intentando hacer negocio...

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